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Más allá del diagnóstico: la experiencia de una madre en la Asociación El Puente TDAH

Tiempo de lectura: 3 minutos
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Detrás de un diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención (TDA) hay historias reales, familias que aprenden a mirar de otra manera y niños y niñas que hacen un gran esfuerzo cada día para adaptarse a un mundo que no siempre avanza a su ritmo.

Con motivo de las jornadas formativas dirigidas a padres y madres que se celebrarán próximamente en Puente Genil, en SoloPuenteGenil conversamos con una madre socia de la Asociación El Puente TDAH. Su testimonio, cercano y sincero, pone voz a una realidad muchas veces invisible y recuerda la importancia de sentirse acompañado en el camino.

«Carolina López, Presidenta Asociación El Puente TDAH»

“El diagnóstico explica algunas dificultades, pero no define quién es”

¿Cómo describirías a tu hija más allá de ese diagnóstico de TDA?
Es una niña muy observadora, tranquila y sensible. Tiene una gran capacidad para imaginar y crear, y vive las cosas con mucha intensidad por dentro, aunque a veces no lo exprese hacia fuera. El diagnóstico ayuda a entender ciertas dificultades, pero no define quién es. 

     

¿Cuándo empezaste a notar que algo no encajaba?
Veíamos que se distraía con facilidad, que le costaba terminar tareas y que terminaba mentalmente agotada. No era inquieta ni movida; más bien parecía estar siempre en su propio mundo.

¿Cómo recuerdas el momento del diagnóstico?
Fue una mezcla de alivio y tristeza. Alivio porque entendí que no era falta de interés ni de esfuerzo. Y tristeza al darme cuenta de todo lo que había estado soportando sin saber por qué.

El día a día en casa: paciencia, acompañamiento y pequeños logros

¿Cómo es un día normal en casa?
Todo va más despacio. Hay que repetir indicaciones, acompañar mucho los tiempos y ayudarla a organizarse. No hay grandes explosiones, pero sí un desgaste constante por la dificultad para mantener la atención.

¿Qué es lo más difícil de la convivencia?
La sensación de estar recordándole cosas continuamente. A veces dudas si la estás ayudando o si estás siendo demasiado insistente, y eso genera mucha inseguridad como madre.

¿Qué cuesta más entender desde fuera?
Que no es que no quiera, es que no puede mantener la atención durante mucho tiempo. Desde fuera puede parecer dejadez, pero por dentro hay muchísimo esfuerzo y frustración.

¿Te has sentido juzgada?
Sí, muchas veces. Comentarios como “es muy despistada” o “tiene que espabilar” duelen porque no reflejan lo que realmente hay detrás.       

Aprender otra forma de educar… y de mirarse a una misma

¿Qué ha cambiado en tu forma de educar?
He aprendido a bajar el ritmo, dividir tareas y valorar pequeños logros que antes pasaban desapercibidos. También a ser más paciente conmigo misma.

     

¿Qué ha mejorado en tu hija con el apoyo adecuado?
Sobre todo su tranquilidad. Ahora entiende mejor lo que le ocurre y ya no se siente tan perdida ni culpable por no seguir el ritmo de los demás.

La importancia de sentirse acompañado

¿Cuánto tiempo llevas en la Asociación El Puente TDAH?
Casi un año. Llegué muy perdida, necesitando entender qué le pasaba a mi hija y cómo acompañarla sin sentirme culpable todo el tiempo.

¿Qué te aportó la asociación desde el primer momento?
Tranquilidad. Sentí que no tenía que justificar nada porque todos entendían la situación. Además, encontré información clara y personas que habían pasado por lo mismo.

¿Qué has encontrado allí que no encontrabas en otros sitios?
Comprensión real y acompañamiento continuo. No solo te informan, también te ayudan a aplicar todo en el día a día, respetando los tiempos de cada familia.

¿Cómo ha influido en la relación con tu hija?
Me ha permitido mirarla con otros ojos, entender mejor sus dificultades y ser más paciente. Eso ha fortalecido mucho nuestro vínculo y ha reducido conflictos en casa.

“Pedir ayuda no es rendirse, es cuidarse”

¿Qué mensaje enviarías a otras familias en una situación similar?
Que no están solas y que no tienen que hacerlo todo perfecto. Pedir ayuda no es rendirse, es cuidarse y cuidar a nuestros hijos. Informarse y apoyarse en otras familias marca una gran diferencia.

Las jornadas formativas que se celebrarán próximamente en Puente Genil buscan precisamente eso: ofrecer información, apoyo y un espacio donde compartir experiencias. Iniciativas que recuerdan que, detrás de cada diagnóstico, hay personas que merecen comprensión, oportunidades… y una comunidad que camine a su lado.

Quienes deseen conocer más sobre la labor de la Asociación El Puente TDAH o colaborar con sus actividades pueden acercarse a sus encuentros y descubrir de primera mano el valor del acompañamiento mutuo.

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