Julián «EL CALIFA», pontanés y guitarrista

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En Puente Genil, entre otras cosas, somos mucho de aplaudir a los nuestros, de reconocer sus logros y arroparlos con nuestro cariño.  Deportistas, poetas, cantaores o artistas pontanos en general, tienen el calor de su pueblo o por lo menos el del círculo en el que se desarrollan, y eso, queridos vecinos, nos honra como sociedad.   Pero no nos vengamos arriba, esto no quiere decir que no se hayan cometido “olvidos” imperdonables que nos sacan los colores pasado el tiempo, bastaría recordar lo que ha tardado Perico Lavado en recibir la dedicatoria del festival del 14 de agosto, deuda saldada con una demora injustificable. 

El artículo de hoy no es un rescate del olvido, pues para olvidarnos de alguien primero tendríamos que haber conocido su existencia, y siendo así, en este caso hablaríamos de un descubrimiento para muchos.  Son pocos los aficionados pontanenses que conocen la trayectoria de Julián Navarro “El Califa”, excelente guitarrista profesional nacido en Puente Genil, que ha tenido una trayectoria importante, sobre todo en Cataluña.

Guitarrista precoz.

«…aplaudir a los nuestros… nos honra como sociedad»

Julián “El Califa” nació en Puente Genil en 1961, frente al colegio de “Las Monjas”, en plena Matallana.   Como tantas familias en la época, la suya tuvo que buscar un futuro mejor en Cataluña, residiendo allí desde que tenía un año.   Gracias a la fecunda afición de Barcelona y su entorno, desde los ocho años se forja como guitarrista en las peñas flamencas de Antonio Mairena en L’Hospitalet, y las de Fosforito y José Menese de Cornellà, teniendo al guitarrista Remolino padre como uno de sus primeros maestros.

Siendo muy joven ya había rodado por las ventas y tablaos de Barcelona, como el mítico Cordobés y Los Tarantos, y por los madrileños Torres Bermejas y Las cuevas de Nemesio. A los dieciocho años se casó con la bailaora Dolores Carmona “La Muñeca”, viajó y vivió en Caracas (Venezuela) hasta que fue llamado a filas.  Allí conoció y trató a otro pontanés del flamenco, el cantaor Pedrito Genil, gran responsable de la movida flamenca en los tablaos de la capital venezolana durante cuarenta años.  Poco después puso en marcha el grupo Fuerza Gitana junto a “La Muñeca”,  sus cuñados Conchi y Paco Carmona, bailaores, y su sobrina Pili Carmona al cante.

«el acompañamiento al cante y al baile son disciplinas que no tienen secreto para El Califa»

Asentado en Barcelona, Julián “El Califa” ha participado prácticamente en la totalidad de los festivales flamencos de la zona, pasando también a formar parte de distintas compañías de varietés, ballet clásico español y flamenco.   Con su guitarra ha pisado varios países de Europa, Sudamérica y Asia.  El Gran Teatro de Córdoba, el Palau de la Música, el Teatro romano de Mérida, el Palacio de deportes de Barcelona, Conde Duque en Madrid, los Alcázares de Sevilla o el Teatro de los Campos Elíseos de Paris, han sido algunos de los grandes templos de la cultura donde El Califa ha actuado a lo largo de su carrera profesional.

Julián «El Califa» acompañando a Juanito Maravillas en la Peña Flamenca «Fosforito» en Cornellà.

Aunque admirador de la guitarra de concierto, Julián “El Califa” se ha desarrollado fundamentalmente en la guitarra de acompañamiento al cante y al baile, disciplinas que no tienen secretos para él.  Julián se convirtió en uno de los guitarristas más demandados por los cantaores catalanes, y por los que se acercaban a Cataluña para actuar.  Con esa solvencia en el acompañamiento, no son pocos los grandes nombres a los que El Califa ha podido escoltar con su guitarra a lo largo de su trayectoria;  Carmen Linares, José de la Tomasa, Miguel Poveda, Chocolate, Jiménez Rejano, Mayte Martín, Antonio Canales, La Marelu, Belén Maya o Gabriel Moreno, son algunos que testimonian su calidad como acompañante, sin olvidar que sus paisanos David Pino y Julián Estrada contaron con su guitarra en sus “periplos concursiles” en tierras catalanas, hace ya bastantes años.

«con semejante trayectoria… nunca ha actuado en su tierra natal»

Discográficamente ha colaborado en discos de Jiménez Rejano, Diego Garrido o Miguel Poveda, por citar algunos.  Ha sido profesor en el Taller de Musics de Barcelona, ha tenido academia propia y ha sido un referente para guitarristas que han venido detrás, como Rafael Fernández o Juan Antonio “Canito”, cumpliendo así con la necesaria cadena de trasmisión de conocimientos entre generaciones, herencia imprescindible en una música tan vivencial como el flamenco.

Con semejante trayectoria, cuesta creer que sea casi un desconocido por la afición pontanesa, y lo que es peor, nunca ha actuado en su tierra natal, algo que para él es como una «espinita clavá«.

Persona cercana, buen compañero y buen profesional, son cualidades que señalan todos los artistas que hemos consultado para este artículo, a lo que habría que añadir que siempre ha llevado a gala ser de Puente Genil

Julián Navarro «El Califa»

«referente para los que han venido detrás…cumpliendo con la necesaria cadena de trasmisión entre generaciones»

Disipando la idea de quien pudiera pensar que este texto exagera en agasajos para el Califa, para finalizar hemos querido que nuestras palabras no sean las que definan a la persona y al guitarrista, por eso le hemos pedido a una máxima figura de la actualidad flamenca, que nos cuente su experiencia vital con Julián.  Transcribimos literalmente las palabras de Miguel Poveda, entendiendo que es una de las personas más idóneas para narrarnos en primera persona su afecto por el Califa.  Muchas gracias Miguel.

Julián El Califa es uno de los grandes guitarristas a destacar por aglutinar muchas cualidades.  La de conocer el cante y saberse discreto y acompañante cuando es necesario.  La virtud de ser un guitarrista enérgico y entregado cuando ha estado al servicio del baile, y también la sensibilidad y flamencura para expresar musicalmente su personalidad.  Le agradeceré siempre otras de las grandiosas virtudes que tiene Julián, la de ser un gran ser humano, con el que aprendí y también me reí muchísimo porque además de todo eso tiene un gran sentido del humorGracias Julián por grabar conmigo en mi primer disco, acompañarme en mis primeros años y por haber sido un gran guitarrista, necesario para todos los artistas flamencos afincados y nacidos en Cataluña.  Tu amigo, Miguel Poveda.”

«…siempre ha llevado a gala ser de Puente Genil… sirva este artículo como un abrazo en la distancia»

Ahora que una artrosis sin alma le impide ser el guitarrista que ha sido, sirva este artículo, no como un guiño de Puente Genil a Julián el Califa, sino como un abrazo en la distancia.  El abrazo de un pueblo flamenco en el que el corazón y el cariño, son la moneda de cambio de sus gentes para con los suyos.  No es tarde para abrir los brazos y encontrarnos.

* Mi agradecimiento al Califa, Miguel Poveda, Antonio Conde González-Carrascosa, Mayte Martín, Tamara y Cristian Cosano.