Los jóvenes, pilares básicos del voluntariado de Cruz Roja en Puente Genil

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La juventud pontanesa es comprometida y solidaria. O al menos esa conclusión se puede extraer de las cifras de adhesiones que maneja Cruz Roja en Puente Genil, ya que unos 150 voluntarios que regalan parte de su tiempo como voluntarios a la institución humanitaria tienen 30 años o menos.

Por ello, Cruz Roja quiere aprovechar la conmemoración hoy 12 de agosto del Día Internacional de la Juventud para desmentir el mito “irresponsable” relacionado con los jóvenes de hoy día y reivindicar esa actitud altruista y su papel en la sociedad, donde se posicionan como la generación más preparada de la historia, que cuenta con más mujeres formadas que cualquier otra generación y que está especialmente preocupada por el cuidado del medio ambiente y los problemas sociales.

El perfil mayoritario del voluntariado joven es una mujer, estudiante, que cursa estudios superiores o de grado, participa en más de un proyecto y tiene una permanencia en la organización superior a tres años.  Las motivaciones para realizar voluntariado por parte de la población juvenil son diversas, pero mayoritariamente manifiestan querer hacer algo para mejorar su entorno y prefieren participar en actividades con los colectivos de infancia y juventud. Precisamente por ello, buena parte de los menores de 30 años que participan en la institución humanitaria lo hacen dentro de Cruz Roja Juventud (CRJ), sección juvenil de Cruz Roja con más de 40 años de trayectoria.

«Muchas personas jóvenes vienen a tener una experiencia solidaria, a probar el voluntariado. Cuando sientes que puedes ayudar a mejorar la vida de las personas que están pasando un mal momento, es cuando decides quedarte. Al final siempre decimos que el voluntariado te da mucho más de lo que aportas”, explica Ana Belén Losada, responsable provincial de Voluntariado de Cruz Roja.

Los y las jóvenes de hoy en día “aguantamos precariedad laboral, explotación y contratos parciales, pero seguimos buscando la forma de salir adelante”, así, recuerdan que la edad media de las personas que emprenden en el país está entre los 25 y los 34 años, se adaptan fácilmente a la realidad digital en un mercado de trabajo que en 2030 se prevé condicionado a la tecnología y donde un 85% de los puestos que existirán aún no se han inventado.

Del mismo modo, estos jóvenes luchan para frenar el cambio climático, participa en discursos contra la violencia armada, sacrifica su propia libertad para defender otras mayores, y defiende el feminismo y los derechos LGTBIQ+, sin olvidar su lucha contra el acoso escolar, el odio en redes, la defensa y concienciación sobre la salud mental, la diversidad y el acceso al juego y la educación de todos los niños y niñas.