
Superar la pandemia nos iba a hacer mejores como sociedad. Así lo repetían muchos durante la primavera del pasado año, y esa era la confianza que albergaban quienes se volcaban en dar lo mejor de si en esos primeros meses de incertidumbre y combate ante lo desconocido. Salíamos todas las tardes a los balcones a aplaudir a los profesionales sanitarios y nos esmeramos, quizás por miedo o por temor, en cumplir los dictados de las estrictas restricciones a las que fuimos sometidos. Pero ya ha llovido un poquito y, desgraciadamente, el tiempo no está dando la razón a quienes pensaban asi, porque no es solo que se reproduzcan patrones de conducta de antaño, sino que, ademas, los incivicos, los irresponsables y los egoístas, lo son más que antes y han salido reforzados, para tristeza de quienes se han esforzado -y se están esforzando- en acatar lo que las autoridades nos piden.
En este tiempo hemos visto como a muchos les ha dado igual todo sin importarles que hubiera una crisis sanitaria mundial a su alrededor. Ha habido quien este pasado invierno ha seguido reuniéndose clandestinamente para celebrar eventos con más personas de las permitidas, hay quien conduce por Puente Genil como si algunas calles fuesen circuitos para poner a prueba la velocidad de sus coches, despreciando su vida y la de los demás, y hay quien sigue sin recoger los excrementos de sus mascotas, porque seguramente les dará igual que los lugares por donde pasean muchas personas a diario estén llenos de heces fétidas y malolientes que dejan un paisaje visual para echarse a llorar.
Quizás la pandemia nos ha hecho más fuertes como personas, en cuanto a capacidad de sufrimiento, porque las adversidades unen, pero también ha sacado lo peor de cada casa mostrando que convivimos con muchisimo insolidario al lado. A lo mejor habría que darle la vuelta a esto, a la educación, al civismo, a cómo nos estamos comportando y, sobre todo, al pasotismo, a la desvergüenza, a la prepotencia y a la chulería con la que algunos vecinos y vecinas se ríen en la cara de los otros incumpliendo las normas con total impunidad.






